El Proceso de Amparo, el más importante del país, no responde a las exigencias de la Convención Americana de Derechos Humanos, esto es, ser un mecanismo rápido, sencillo y efectivo en la protección de los derechos fundamentales. Su especial naturaleza como tutela judicial, su diversa tipología, su restringida procedencia y su casi inaccesible acceso al Tribunal Constitucional constituyen las las razones de la notable deuda que tiene con el Derecho Constitucional y Convencional.
Ponente: Guido Aguila Grados