DESDE HUACHO PARA EL PERU y EL MUNDO - ESTUDIO JURIDICO "LA ROSA y ASOCIADOS"

DESDE HUACHO PARA EL PERU y EL MUNDO - ESTUDIO JURIDICO "LA ROSA y ASOCIADOS"
ESTUDIO JURIDICO "LA ROSA y ASOCIADOS" - Tu Problema Tiene Solucion menos lo Imposible ni la Muerte

miércoles, 24 de diciembre de 2014

LO GRAVE DE LA LEY HUMALA DE TRABAJO JUVENIL



Más allá del grave recorte a los derechos laborales de los jóvenes que aspiran a incorporarse al mercado de un supuesto país que “viene en subida”, es lo que quienes han promulgado esa norma, sus precursores y quienes la aplauden, adoptan como filosofía para el Perú. La lógica es que si hay crecimiento económico el mismo puede prescindir de las leyes laborales porque de todas formas es mejor tener un mendrugo de pan que no tener nada. Eso, naturalmente puede ser una lógica explicable de quien se encuentra en la desesperación de no tener qué comer, aun cuando en ese caso sea muy duro tener que proponer la renuncia a la condición humana. 
La lógica del goteo que cae como consecuencia de las ingentes cantidades de “agua” que les toca a quienes aportan el dinero, no es ya aplicable en el mundo. Esa fue la creencia del siglo XVIII. Las personas no tenían derechos, eran tratadas como cosas o mercancía. Los estados, encargados del cuidado de la población, de los habitantes que lo conforman, entendieron que con esa lógica no se podía crecer sostenidamente, ni con esa sensación de desigualdad cada vez más creciente, se podía hacer país.
No hay país sin solidaridad y esta no se puede generar cuando se deja sin nada a quienes trabajan y se quedan con todo o con casi todo quienes ponen la industria o el establecimiento de servicios. Los derechos laborales bien calibrados, normalmente los auspiciados por la OIT, en donde no hay excesos y que cualquier país puede sostener, hacen hoy a la dignidad humana.
Por eso, seguir la política de Fujimori, de Kucszynski, de García, que tiraron la piedra cuando gobernantes (pues hicieron lo mismo o peor de lo que hace hoy Humala) y que hoy cínicamente se rasgan las vestiduras, no puede ser bueno para el país. Mucho menos cuando se prometió un cambio.
El Perú, de verdad, tiene que cambiar, con orden, disciplina y en paz, pero tiene que cambiar.