Es curioso: el derecho a la
protección de los datos está en la Constitución desde 1993, y pronto la Ley
27933 cumplirá cuatro años. Hace tres años se pre publicó el proyecto de
reglamento, mientras que el 8 de mayo el reglamento y la ley cumplieron dos
años de plena vigencia. Sin embargo, hay quienes lo llaman “nuevo derecho” o
dicen “nueva ley”. Llegaron tarde, pero el tema está aquí hace rato.
La protección de los datos personales es una respuesta a un problema
real: el riesgo inherente al manejo vertiginoso y no siempre bien intencionado
de la información en un entorno en que las tecnologías evolucionan de una
manera que la humanidad nunca antes conoció. Protegernos, equilibrando la
situación, es un objetivo profundamente humanista que va ganando terreno en
todo el mundo. La OEA, la OECD, El Banco Mundial, APEC y la ONU tienen agenda
sobre el tema... ¿Los peruanos merecemos menos?
En lo que va transcurrido, en el Perú, la Autoridad Nacional de
Protección de Datos Personales -APDP- además de hacer intensa difusión, cumplió
con reglamentar la ley, dictó una Directiva de Seguridad y otra para programas
sociales, confeccionó los formatos para trámites, puso en línea un
aplicativo de autoevaluación anónima, se incorporó a la Red Iberoamericana de
Protección de Datos como observador, paso a ser miembro pleno, luego miembro de
su Comité Ejecutivo y hace dos semanas organizo el XIII Encuentro de la Red en
Lima, generando gran reconocimiento. Hay quienes nos consideran un referente
regional.
De pronto, al vencer el plazo para adecuar las medidas de seguridad de
los bancos de datos, el último día, aquellos que esperaban prórroga o la
desarticulación de la autoridad generan comentarios que, en algunos casos,
lejos de ocuparse de lo que debieron hacer para respetar nuestros derechos o de
lo que la ley contiene, plantean supuestos riesgos, pero no como preguntas (que
son comprensibles al inicio del baile), sino como afirmaciones, apertrechados
en su evidente desconocimiento.
Los que fueron diligentes están tranquilos, se informaron, preguntaron,
cuando menos leyeron la ley y el reglamento, recibieron los materiales de
difusión y ayuda que la APDP proporciona y pueden decirle a sus clientes o
usuarios que son confiables en relación con la información personal que
reciben, sumaron un VALOR a su actividad.
El discurso agresivo es difícil de entender, porque reconoce que la
privacidad está siendo violada a diario y por ello cuestiona la herramienta
para protegerla ¿Alguien se atrevería a decir que como es fácil matar, debemos
poner en cuestión el derecho a la vida? ¿Alguien se atrevería a decir que como
la gran industria puede dañar el medio ambiente, hay que eliminar el Derecho
Ambiental? Aun cuando el propio Estado falle alguna vez, el principio no
cambia: que un patrullero tome una calle en sentido contrario ¿Es razón para
cuestionar las reglas de transito?, Defendamos el Derecho a la Información
Personal, Nadies absolutamente Nadies puede Exponer Imágenes, Videos o
Documentos Privados sin la Autorización de su Autor o Autores, caso contrario estaría
cometiendo una conducta antijurídica (DELITO) que puede llevarlo a la Cárcel; así
que a esos Novios y/o disque Amigos (con derecho) que después de Terminada una Relación
Sentimental o Amical suban a la Redes Sociales Imágenes, Videos o Documentos
Privados (de la Persona o las Personas Involucradas), ESTAN CON LAS HORAS
CONTADAS, ASI QUE LES SUGIERO, “NO” SE CONVIERTAN EN VULGARES DELINCUENTES.



